La creadora de Vermiviva, sonriendo con los ojos cerrados, en blanco y negro
🌿 Vermiviva

Mi historia, mis raíces, mi refugio

Porque a veces, para volver a florecer, primero hay que echar raíces.

Me gustaría contaros quién está detrás de Vermiviva. No soy una gran empresaria, ni tengo unas instalaciones impresionantes. Soy simplemente una mujer con una historia, unas manos acostumbradas a trabajar y un corazón que, a pesar de todo, sigue teniendo sueños.

Durante muchos años mi vida estuvo llena de trabajo, responsabilidades, prisas y obligaciones. He luchado, he emprendido, he conseguido cosas y también he perdido otras por el camino.

La vida no siempre ha sido amable conmigo.

He conocido momentos de felicidad, pero también etapas muy oscuras. De esas en las que parece que todo se derrumba, en las que cuesta encontrar fuerzas y en las que una llega a preguntarse cómo volver a empezar.

Y, sin embargo, aquí estoy.

Con mis miedos, mis cicatrices, mis ilusiones y unas ganas enormes de demostrarme que todavía puedo construir algo bonito.

🌱 La tierra me enseñó a empezar de nuevo

En medio de tantas dificultades, fui encontrando refugio en las cosas más sencillas.

En mi pequeño huerto, viendo crecer una semilla. En mis árboles, mis plantas, mis gallinas, mis conejos y mis perros. En el silencio de la naturaleza, donde nadie te juzga ni te exige ser alguien diferente.

Descubrí que trabajar con la tierra me regalaba algo que hacía tiempo que necesitaba: paz.

Y un día llegaron las lombrices.

Esos pequeños seres que tantas personas apenas miran y que, sin embargo, realizan un trabajo extraordinario.

Me fascinó descubrir cómo son capaces de transformar los restos orgánicos en vida, convirtiendo lo que parecía no servir para nada en alimento para nuevas plantas.

Y entonces encontré una bonita semejanza con mi propia historia.

Porque yo también estoy intentando transformar lo que la vida me ha dejado en algo nuevo, fértil y lleno de esperanza.

❤️ Así nació Vermiviva

Vermiviva no nació de una gran inversión ni de un elaborado plan empresarial.

Nació de la curiosidad, de mis manos, de materiales reutilizados, de pequeños experimentos, de equivocarme y volver a intentarlo.

Nació en mi casa, entre tierra, plantas, animales y muchas ganas de aprender.

Cada lombriz que crío, cada puñado de humus que produzco y cada nuevo proyecto que comienzo lleva un poquito de mí.

No pretendo competir con grandes empresas.

Quiero crear algo honesto, sostenible y cercano. Demostrar que se puede empezar con muy poco y que los pequeños gestos también pueden cambiar las cosas.

🦋 Todavía me quedan muchos sueños

A veces pienso que mi vida se parece mucho a mi jardín.

Hay plantas que florecen, otras que necesitan tiempo, algunas que se marchitan y otras que, cuando parecía que estaban perdidas, vuelven a brotar.

Yo también he tenido que aprender a echar raíces de nuevo.

Vermiviva es mucho más que un pequeño negocio.

Es mi ilusión, mi aprendizaje, mi refugio y una forma de recuperar la confianza en mí misma.

No sé hasta dónde llegará este proyecto, pero sí sé algo:

Mientras tenga un pedacito de tierra, mis animales, mis manos y ganas de seguir aprendiendo, siempre habrá una razón para volver a empezar.

Gracias por llegar hasta aquí, por conocer mi historia y por apoyar un sueño que está creciendo poquito a poco.

Con cariño,
La mujer que está detrás de Vermiviva. 🌿

«De la tierra nace la vida. Y a veces, también nacen las segundas oportunidades».